Los procesos alérgicos y la regulación de la respuesta inmunitaria

Nuestro sistema inmunológico tiene como principal función la autopreservación del individuo mediante la defensa del mismo frente a agentes invasores nocivos, se trate de microorganismos, toxinas, agentes ambientales, etc. Para realizar adecuadamente su cometido debe ser capaz de determinar el potencial peligro que estos agentes representan para nuestra salud y generar una respuesta defensiva, es decir, de adaptación, que sea proporcional al mismo.

Una disfunción del sistema inmunitario puede expresarse con un exceso de tolerancia a los microorganismos y manifestarse con la aparición de infecciones, pero también puede hacerlo con una respuesta defensiva exagerada a diferentes elementos ambientales: la alergia.

Se estima que un 25-30% de la población europea sufre algún tipo de alergia. Tiene mayor incidencia en niños y adolescentes, aunque puede presentarse a cualquier edad. La modulación de la respuesta hiperreactiva que constituye la alergia, preferiblemente antes de que se manifieste toda su sintomatología, mejorará notablemente la calidad de vida de las personas que la sufren.

 La alergia suele estar vinculada a la presencia en el entorno de elementos o partículas que, para la población sana, resultan inofensivas, como es el caso del polvo, el pelo de las mascotas o el polen, o incluso sustancias nutritivas, como en el caso de ciertas alergias alimentarias. Cada vez que el sujeto alérgico entre en contacto con estos elementos, generalmente a través de sus mucosas, sufrirá la aparición de síntomas que pueden ser leves, como estornudos, goteo nasal o lagrimeo y prurito, pero también severos, como en el caso del asma bronquial y, en los casos extremos, la reacción anafiláctica, de extrema gravedad.

Puede deducirse de ello la importancia del correcto mantenimiento de las mucosas y la modulación de la respuesta inflamatoria.

Algunas plantas medicinales brindan una beneficiosa acción en este sentido, como la drosera rotundifolia, comúnmente denominada rocío del sol, por ejemplo, rica en enzimas proteolíticas y considerada un antihistamínico natural; el eucalipto (eucaliptus globulus) es una conocida cepa con propiedades antialérgicas y moduladoras de unas respuestas hiperreactivas, gracias a sus componentes entre los que destaca la quercitina, también presente en el girasol (helianthus annuus).

Los principios amargos y el aceite esencial del helenio (inula helenium) modulan la respuesta inmunitaria, de especial interés en broncoespasmos e irritación de la mucosa respiratoria. También son ricos en principios activos con acción sobre las mucosas los conocidos mirto (myrtus communis) y marrubio (marrubium vulgare).

Igualmente, existen minerales, como el magnesio y el cromo, que poseen propiedades beneficiosas para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario.

EUPHORLEN, es un complemento alimenticio que contiene estas especies vegetales en su formulación, conjuntamente a los elementos magnesio y cromo, y vitamina B6. Todo ello hace de este producto una herramienta útil para favorecer la recuperación de un equilibrio saludable del sistema inmunológico de forma natural.

Si desea consultar a los estudios desarrollados con EUPHORLEN puede acceder haciendo click en el siguiente vínculo.

Por otra parte, ha de tenerse en consideración que nuestro cuerpo no está formado únicamente por células humanas, sino que, como es sabido, cobra cada día mayor importancia la presencia de los millones de bacterias que constituyen nuestra microbiota. El sistema inmunológico obtiene mucha información de la mucosa intestinal, y cuando este entorno sufre de una alteración de la flora, de una disbiosis, puede desencadenarse una respuesta inflamatoria irregular. El estado inflamatorio crónico ligado a la inestabilidad de la mucosa intestinal, puede tener repercusión en todo el organismo.

 

Hay nuevas vías de investigación del papel de la microbiota en la prevención de las alergias y resulta muy prometedor el papel de algunos probióticos, como el lactobacillus paracasei GM-080, en la prevención o alivio de las mismas.

REACTISAR es un probiótico cuyo contenido en lactobacillus paracasei GM-080, coadyuvado con vitamina C, le confiere una acción beneficiosa sobre los procesos alérgicos y las disregulaciones del sistema inmunológico.

Existen estudios que avalan la acción de REACTISAR en trastornos asociados a una disregulación del sistema inmune. Si desea consultarlos, haga click en este enlace.

Referencias:

https://www.researchgate.net/publication/226793325_Probiotiques_et_regulation_de_la_reponse_immunitaire_impact_sur_les_maladies_allergiques_et_les_maladies_inflammatoires_intestinales

http://europepmc.org/article/PAT/US2005214271

https://patents.google.com/patent/US20050214271A1/en

https://sfamjournals.onlinelibrary.wiley.com/doi/pdf/10.1111/jam.12174

error: © HELIOSAR
Ir al contenido